Acontecimiento vibrante

El histórico duelo, contaminado y devaluado.
El histórico duelo, contaminado y devaluado.

El periódico británico “The Observer” realizó en 2004, una encuesta con motivo de su cincuenta aniversario. La cuestión central de la consulta, era sondear a gente experimentada del deporte sobre cual era el evento deportivo más apasionante del mundo. Gavin Hamilton, editor de la revista “World Soccer Magazine”, afirmó que el Superclásico entre Boca y River, en la Bombonera, era uno de los 50 acontecimientos que un aficionado no puede dejar de presenciar antes de morir.

Los resultados arrojados por el censo no son pura casualidad. El Superclásico se mide a la par hasta con sucesos como,  un encuentro en el court central de Wimbledon (según el ex tenista inglés, Tim Henman ) o  la final olímpica de los 100 metros llanos (recomendada por Stuart Storey, de la BBC). Y lo cierto es que, cada vez que se enfrentan los dos titanes del fútbol argentino, no solo se revolucionan ciudades si no el país entero y, en ocasiones, hasta parte del mundo está pendiente del duelo más popular del fútbol contemporáneo.

  • River y Boca; Gallinas y Bosteros; Millonarios y Xeneizes se midieron por torneos locales en 185 ocasiones. Boca ganó 67, River 61 y empataron 57 veces.
  • El último enfrentamiento en el Monumental fue victoria para Boca, con gol de cabeza de Lucas Viatri.
  • En la Bomobonera, el día de las famosas banderas kirchneristas en apoyo a la ley de radiodifusión y en contra de Clarín, fue empate con gol de Palermo y Gallardo.
  • Martín Palermo es el jugador en cancha con más goles (6) en superclásicos.

Basile como DT de Boca dirigió dos veces contra River:

  • Empate en cero en el Monumental (a River lo dirigía Reinaldo Merlo)
  • Igualdad en uno en cancha de Boca ( Ernesto Farias para River y Palermo de penal para Boca)

Astrada como entrenador de River:

  • Victoria 1-0 con gol de Fernando Cavenaghi (previo cabezaso de Claudio Husaín)
  • Triunfo 2-0 con tantos de Gastón Fernández y Nelsón Cuevas

Esta rivalidad nacida allá por los años inaugurales del siglo XX, en el barrio de la Boca, donde ambas instituciones tuvieron sus nacimientos, se fue perpetuando por las más de siete décadas de profesionalismo que lleva hoy el fútbol nacional. Mas allá de los incidentes protagonizados por las hinchadas en el presente y de cual fuere la situación de cada equipo al momento de disputarse el encuentro, el Superclásico entre River y Boca, es un evento digno de ser presenciado. Su propósito no es generar rivalidad y violencia. La esencia es dar espectáculo que atrae fervor popular. Que no se pierda.